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Maison Maad
Curated Pieces
Arte, diseño e historia · 30 de julio, 2026

MADE TO FEEL

Una colección que nace queriendo crear un universo entero, donde todo parece familiar, hasta que deja de serlo. Las superficies lisas de la porcelana de pronto se cubren de pelo y escamas. Las formas se ensanchan, se alargan y se curvan como si hubieran crecido por sí solas. Entre blancos cremosos y negros profundos, el oro aparece donde menos se espera.

Las mejores colaboraciones nunca son casualidad y L’OBJET y los Haas Brothers son el ejemplo perfecto. Querían crear algo que no solamente fuera bello, sino que cambiara la manera en que nos relacionamos con esos objetos cotidianos que normalmente pasan desapercibidos.

— Characterful creatures.

Diseñaron habitantes. Una familia de criaturas extrañas, imperfectas y difíciles de clasificar que parecen tener más de personaje que de objeto. No pertenecen del todo al mundo que conocemos. No sabemos exactamente qué son, pero sí sabemos que nos hacen sentir algo. Y justo ahí se encuentra su magia. Son piezas que no permanecen neutrales dentro de un espacio. Tienen presencia.

Simon y Nikolai Haas nunca han tenido demasiado interés en decidir si lo que hacen es arte o diseño. En su mundo hay naturaleza, humor, fantasía y sobre todo, espacio para hacer las cosas un poco diferente. Crean criaturas, experimentan con formas inesperadas y convierten objetos que conocemos de toda la vida en algo que nos obliga a mirarlos otra vez.

L’OBJET parte de un lugar distinto. Fundada por Elad Yifrach, la firma encuentra en la artesanía y los materiales una manera de hacer extraordinarios los objetos que forman parte de nuestra vida cotidiana. Piezas hechas para usarse, para vivir con ellas y con el tiempo, para hacerlas nuestras.

Dos mundos que podrían parecer distintos terminaron creando un universo habitado. Los Haas Brothers podían imaginar criaturas imposibles; L’OBJET sabía cómo convertirlas en objetos extraordinariamente elaborados y utilizables.

Darle vida a esta colección implicó llevar las formas de la imaginación de los Haas Brothers hasta los talleres de porcelana de L’OBJET en Portugal. Allí, los hermanos trabajaron directamente sobre los prototipos, esculpiendo y ajustando cada forma a mano antes de crear los moldes finales. La tecnología ayudó a trasladar las ideas con precisión, pero fueron las manos las que terminaron de definir cada criatura.

— Beyond the object.

Estas criaturas nunca fueron creadas únicamente para ser contempladas. Están hechas para tocarlas, moverlas y hacerlas parte de acciones que repetimos todos los días. Es ahí donde la función activa la fantasía. Cuando empezamos a utilizarlas, realmente cobran vida.

Con el Monster Incense Burner, encender incienso se convierte en ver respirar a una criatura.

Para Nikolai Haas, es precisamente en esa interacción donde está la belleza de los objetos funcionales: “The beauty of functional objects is that they require the viewer to interact with them. There's just so much opportunity in that interaction to create something intimate, to pull someone into another world.”

Cuando un objeto nos invita a interactuar con él, dejamos de ser únicamente espectadores y comenzamos a formar parte de su mundo.

— Everyday rituals.

Pero interactuar con un objeto es solo el principio. Cuando esa interacción se repite una y otra vez, casi sin darnos cuenta, comienza a convertirse en un ritual. La taza que escogemos cada mañana. La fuente que llevamos a la mesa cuando vienen amigos. El florero que llenamos de nuevo cada semana.

Son pequeñas acciones que, con el tiempo, empiezan a llenar de historias los objetos que nos acompañan. Simon Haas lo resume así: “Any object that somebody performs daily rituals with gets imbued with all kinds of meaning.”

Una pieza puede ser imaginada, diseñada y creada por alguien más, pero su significado termina construyéndose en nuestras manos.

And that was only Chapter One.

— Made to feel.

Chapter Two nos regresa a ese mismo universo, pero desde una lugar emocional distinto.

Se encuentran. Se acompañan. Se abrazan.

Las criaturas ya no están simplemente habitando este mundo; ahora parecen relacionarse dentro de él. Los Huggers quizá sean la expresión más sencilla de esta nueva sensibilidad: dos cuerpos que se encuentran y se sostienen. Aquí, la forma deja de ser únicamente una decisión estética; su postura comunica una emoción.

Estamos acostumbrados a describir los objetos por su forma, color, escala o material. Los Huggers introducen otra posibilidad: hablar de ellos desde lo que nos hacen sentir.

¿Puede un objeto hacernos sentir acompañados?

Quizá esa sea la verdadera magia de esta colección. No únicamente convertir porcelana en criaturas o transformar objetos cotidianos en algo inesperado, sino recordarnos que las cosas con las que elegimos vivir también terminan formando parte de nuestra historia.

Al final, quizá los objetos que elegimos también terminan construyendo un pequeño universo: el nuestro. Una colección de historias, recuerdos y piezas que, por alguna razón, decidimos hacer nuestras.

Nuestro Universo Maad.

MADE TO FEEL — Journal — Maison Maad